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Manuel

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Sine ira et studio

 Zotlandia 
Ojos que no ven, corazón que no siente. ​Un proyecto sobre la relación entre España y Guinea Ecuatorial, de Juan Valbuena

Este proyecto busca romper la inercia de la Materia Reservada: quiere dar voz y poner rostro a esas personas, sacar a la luz esos archivos, documentos y álbumes familiares, así como fotografiar lugares y objetos que, mezclados con todo lo anterior, ayuden a hablar de lo que no se habla ver lo que no se ve y sentir lo que no se siente...


Ojos que no ven, corazón que no siente. Guinea Ecuatorial: 1929-1968 | FronteraD

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Por Juan Valbuena:

“La compleja historia entre España y Guinea Ecuatorial ha dejado a muchos de sus protagonistas en tierra de nadie, convertidos en apátridas emocionales a medio camino entre dos mundos”. Así arranca Ojos que no ven, corazón que no siente, un formidable proyecto periodístico, histórico y fotográfico de Juan Valbuena planteado en cinco grandes bloques, desde 1778 a 2018. Aquí volcamos el segundo capítulo: 1929-1968. De la organización efectiva como colonia a la Declaración de Independencia. Todo el trabajo se exhibe ahora mismo en EFTI y coincide con la celebración en Madrid de un gran seminario internacional: Revisitando las descolonizaciones africanas: 50 años de la independencia de Guinea Ecuatorial.


 Zotlandia 
Cecilia e Isabel Madrazo: dos destinos de mujer en un ambiente artístico dominado por los hombres


Las Madrazo

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Cecilia e Isabel de Madrazo.
Luis de Madrazo


La exposición de Fortuny en el Museo del Prado ha venido acompañada de dos publicaciones tan interesantes como el propio catálogo de la muestra: una biografía de Cecilia Madrazo y una continuación del epistolario de la familia. Una de las virtudes de estas dos publicaciones es que nos permiten profundizar en el conocimiento de Cecilia y de Isabel de Madrazo, dos de las hijas de Federico de Madrazo, nacidas en 1845 y 1846, cuyas vidas fueron paralelas en muchos sentidos, aunque finalmente tuvieron derivas muy diferentes.

La biografía de Cecilia, escrita por Ana Gutiérrez Márquez, nos revela a una mujer singular. Estuvo casada siete años con Fortuny, para desarrollar luego una trayectoria propia, durante más de cincuenta, hasta su fallecimiento en 1932. Jugó un papel clave entre su padre y, al menos, tres de sus hermanos: Isabel, con la que estudia y convive hasta que rompen; Ricardo, que se va a vivir con ella cuando se casa con Fortuny y con el que mantiene una especial afinidad hasta su muerte; y Raimundo, con el que comparte casa en París, cuando ambos son viudos con niños pequeños. Es importante, cómo no, su relación con Fortuny. Ella acompaña al artista hasta su fallecimiento y se puede decir que le ayuda, además de llevando la casa, tanto en los aspectos sociales como en la gestión económica de su carrera. Por último, la biografía de Cecilia Madrazo mantiene el interés cuando se muda a Venecia, se hace wagneriana y protege la carrera artística de su hijo Mariano Fortuny Madrazo lejos de Madrid.